23.4.09

El viejo me preocupa

No he querido preocuparme, para mí la preocupación es la antesala de la derrota. No puedes dejar que el miedo se filtre. Se te meten miedos, se te meten inseguridades y luego no sabes ni cómo quitártelas. 

Creí que el viejo lo tomaría con su hipocondría habitual, como toma todas sus dolencias físicas. Y yo, como siempre, no lo tomo en serio y hago bromas y me muestro serena. 

¿Para qué hacerlo más grande? Tiene todas las posibilidades de superarlo. 

Pero ¿qué pasa cuando le hueles el miedo? ¿Qué pasa cuando empieza a hablar del día en el que él ya no esté y comienza a pedir disculpas y a admitir culpas?

Me deja la cabeza hecha un enjambre de preocupación.


1 comentario:

  1. Anónimo10:02 a.m.

    No se preocupe Chumina, ya verá que pasa el tiempo y todo se arregla, échese unas oraciones y listo.
    ;)

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